Frase

  • " Los mejores libros son los que te cuentan lo que ya sabías. "

     

    George Orwell

créditos

Banner_izquierdo

Contador de visitas

Improvisaciones: La educación artística y la movilidad social. Columna de Carmen Méndez

Tamaño letra:

 

La educación artística y la movilidad social

 

Improvisaciones / Columna de Carmen Méndez

 

 

 

Hemos tenido la oportunidad de observar cómo en un grupo de iniciación musical, conformado por servidoras domésticas y sus hijos, la movilidad social es percibida por ellos como un beneficio colateral de la educación artística.

 

En primer término, cabe aclarar que, en muchas ocasiones, la madre es sustituida por un abuelo, el padre, o bien por una hija mayor. Las responsabilidades que estas personas tienen no siempre les permiten asistir a las lecciones semanales.

 

El curso tiene ya casi tres años. El grupo de participantes cuenta con niños de distintas edades, entre los dos y los ocho años. Desde el punto de vista de la pedagogía tradicional, esto parece ser un obstáculo. Sin embargo, las dificultades económicas, horarias y de cuido de los niños, obligaran a los organizadores a unir el grupo. Los adultos también participan activamente.

 

Esta situación ha llevado a planificar actividades musicales en las que, según la edad, todos se vean involucrados y cada uno asume sus tareas y su rol en el grupo, con responsabilidad. Vale la pena destacar que el respeto de los niños mayores hacia los más pequeños es sorprendente. La ayuda, el apoyo y la generosidad se observan continuamente.

 

Desde el punto de vista de los docentes, se favorece el espíritu de libertad y la modalidad de taller que encuadra en las pedagogías musicales abiertas. El proceso llega a ser una verdadera aventura creativa.

 

 

Cada lección es una vivencia artística inspiradora. No se trata de seguir un programa gradual de dominio de contenidos, sino más bien de una exploración sonora, movimiento, expresión artística, comunicación y disfrute. De ahí que los niños mayores, que podrían decir que después de tantos años ya no quisieran participar, más bien cada día lectivo llegan con mayor confianza, puntualidad y entusiasmo.

 

Una actividad que esperan con ansia es la presentación o recital público. Las madres, por lo general, visitan las tiendas de ropa americana de segunda mano y todos llegan luciendo trajes hermosos y “cómodos” para el recital. Los niños se sienten orgullosos de tener prendas coloridas y que no han usado antes.

 

Al recital invitan a otros familiares, amigos y vecinos. Pero lo que más solicitan y les gusta es que la actividad se filme y aparezca en las redes sociales, por transmisión en vivo o diferida. Los ensayos previos son momentos de concentración, apoyo recíproco y gran emoción.

 

 

Una de las madres relata que su hija de tres años añora el curso. Todos los días pregunta si es sábado y si tiene clase de música. Otra comenta que su hijo de ocho años tuvo un choque de horarios con el club de fútbol. Cuando se le preguntó cuál prefería, dijo que sin duda el piano. “¡Sí! ¿Por qué?”, indagó la madre, “porque”, dijo el niño, “con el piano tengo futuro…”

 

Una de las estudiantes acompaña a su hermana menor. Ella sufrió recientemente la pérdida de un compañero de colegio, de quince años de edad. Se suicidó por los problemas con las drogas. Relata que, en cambio, se siente protegida por la música, pues no tiene necesidad de escapar de la realidad y le enseña otras situaciones diferentes, bonitas, que exigen esfuerzo y trabajo. Desde ahora, valora seriamente llegar a estudiar educación musical.

 

 

En fin, una población vulnerable puede abrir sus perspectivas por medio de la educación artística. Como resultado de este encuentro, surgen posibilidades innovadoras que llevan a niños y jóvenes a estar en un mundo con mayor calidad de vida… a soñar con la belleza de la música y gozar de la convivencia armoniosa y alegre.

Share
Footer.png