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    Carlos Monsiváis

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Tripudium: 45 años de trabajar en la danza en Costa Rica desde la UNA. COLUMNA DE MARTA ÁVILA

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45 años de trabajar en la danza en Costa Rica desde la UNA

 

Tripudium / Columna de Marta Ávila

 

 

 

A raíz de un comentario que me hizo Erik Jiménez, coreógrafo costarricense y director, junto a la bailarina española Maruxa Salas, del Certamen SóLODOS en Danza, que se realiza en la ciudad de Barva en la provincia de Heredia, desde hace 8 años., me puse a reflexionar sobre el impacto que ha tenido el trabajo de la Escuela de Danza de la Universidad Nacional. En el 2018, Jiménez me llamó la atención de un detalle que percibió durante su certamen-plataforma, que trae y lleva bailarines y coreógrafos de muchos países, que en cada lugar de Costa Rica que visitan, encuentran a un graduado de la Escuela de Danza trabajando en comunidades, en diferentes espacios y proyectos.

  

Esto nos permite recordar que en Costa Rica, desde las primeras décadas del siglo XX y hasta 1970, se dieron esfuerzos individuales e institucionales en el campo de la danza escénica, impulsando esta disciplina artística, permitiendo que se consolidara un movimiento fundamental para el desarrollo del campo cultural.

  

La Escuela de Danza de la Universidad Nacional abrió sus puertas a estudiantes de todas las clases sociales, costarricenses y extranjeros, en 1974, bajo la dirección de la maestra Elena Gutiérrez, quien gracias a varias personas como los maestros Arnoldo Herrera y luego Juan Carreras, reconoció una oportunidad para desarrollar democráticamente la danza en el ámbito universitario, respondiendo a una necesidad histórica.

  

En estos 45 años, la Escuela de Danza ha contado con el aporte de muchos maestros nacionales e internacionales que han contribuido significativamente al enriquecimiento del quehacer artístico nacional y regional. De esta manera, dicha escuela se convierte en una instancia pionera en el área de Centroamérica y el Caribe, así como en Latinoamérica. En este momento, la cuenta con sus ofertas académicas de Bachillerato y Maestría en Danza, en las que se han graduado 301 estudiantes nacionales y extranjeros de Bachillerato y 54 de Maestría. Además, entre 1997 y el 2002, ofertó la Licenciatura en Danza y se graduaron 13 profesionales.

 

La Escuela de Danza, desde sus inicios, creó proyectos y actividades académicas como el Proyecto Margarita Esquivel (1979), la Compañía de Cámara Danza UNA (1981), UNA Danza Joven (2003), desde lo que se han gestado cientos de producciones y espectáculos dancísticos que han dialogado con distintos sectores sociales. Así mismo, se ha contribuido a la generación del conocimiento, mediante la producción de múltiples documentos de carácter histórico y analítico, nacidos en los proyectos de investigación con enfoques multidisciplinarios.

  

En estos nueve lustros, la escuela ha sido dirigida, además de Gutiérrez, por los maestros Beverley Kitson, Víctor Hugo Fernández, Álvaro Marenco, Gisa Blanco, Marta Ávila, Elsa Flores, Florivette Richmond, Óscar Córdoba, Rodolfo Seas e Ileana Álvarez, quienes, en sus gestiones, han generado cambios y promovido la revisión constante que permitió lograr el proceso de acreditación del Bachillerato, ante el SINAES, en el 2018, convirtiéndose en la primera carrera de Artes que obtiene esta categoría en los niveles nacional y regional.

 

Es por eso que la mayoría de los graduados de la Escuela de Danza de la UNA se encuentra conformando elencos independientes o institucionales, así como liderando espacios comunitarios y realizando esfuerzos emprendedores, que continúan incidiendo de manera creativa y contribuyendo al desarrollo de la danza escénica tanto en Costa Rica como en el resto de Latinoamérica. Esperemos que esta unidad académica siga celebrando muchos años más de trabajo en movimiento y reflexión.

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