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Crepúsculo: El reino de los memes. Columna de Felipe Ovares

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El reino de los memes

Crepúsculo / Columna de Felipe Ovares

 

Las redes sociales minaron a la antigua y poderosa dictadura de los medios. Ahora cualquiera opina, para bien o para mal. Me inclino particularmente favorable hacia la primera afirmación. El famoso escritor y filósofo italiano Umberto Eco (1932-2016) no lo veía tan claro al afirmar que le “da derecho de palabra a legiones de imbéciles”. Fue especialmente crítico con ese poder del pueblo para opinar en repetidas ocasiones. La Primavera Árabe se gestó en las redes sociales, disparando imaginación. A la pareja vandálica y maléfica que gobierna Nicaragua la tiene en jaque las redes sociales. Ya no es lo que dicen los que ostentan el poder, ahora las noticias se graban con un teléfono celular y en minutos llegan a miles de personas. Es la democracia de la información. Ese poder bajó hasta el pueblo. Nos llegan videos, textos, fotografías, audios. Sobresale por su creatividad el meme, usualmente es una imagen con algún texto complementario. El efecto es viral y efectivo.

 

Fue el biólogo evolutivo Richard Dawkins (Nairobi, 26 de marzo de 1941), quien introdujo el término meme en su libro El gen egoísta, obra publicada en 1976, cuando Internet era un sueño queriendo salirse del embrión. El meme de Dawkins tiene algunas similitudes con el de Internet, ambos se propagan y pueden llegar a ser virales. Llevan un mensaje. El meme de Dawkins puede mutar y, según su creador, eso es lo que le sucedió a su término: mutó al meme de Internet, “secuestrando su idea original”. Y no creo que esta mutación moleste a su autor.

 

El mismo meme, cuyo origen está escorado hacia el lado cómico, ha evolucionado hacia otros usos, por ejemplo, en el área del mercadeo para promocionar un producto. Y también la educación se apropió de él para mediar temas y el resultado es tanto interesante como provocador, según se analiza en algunos estudios realizados con estudiantes de secundaria, a quienes se les motiva para que inventen memes basados en los temas de álgebra. El éxito del proyecto se ha propagado por varias escuelas en Norte América.

 

 

En la recién finalizada campaña electoral, se filtró el borrador de las estrategias de uno de los partidos políticos y, curiosamente, uno de los lineamientos principales era el de los memes. Requerían un experto para administrar el área de los memes. En esa gerencia nos imaginamos a una persona creativa, capaz de interpretar el momento emocional del público meta; en su equipo debe contar con personas con humor y sarcasmo, y también con diseñadores gráficos. Estoy imaginando un equipo profesional para producir memes. Debe entenderse que estamos ante un grupo de profesionales onerosos, pero, si el resultado es bueno, al final el Tribunal Supremo de Elecciones pagará las facturas, es decir, el pueblo, osea, usted y yo. Y si el equipo es malo, también pasarán la cuenta. Un mal meme puede tener un efecto negativo, se espera que ese equipo esté monitoreando el efecto que va causando el mensaje y reaccionará cuando el objetivo se tuerce. A pesar de esta apropiación, los memes siguen siendo el fruto de la espontaneidad. Surgen en un momento breve de inspiración, siempre son precisos, pequeños, pero su efecto puede modificar el sentimiento de mucha gente. Algunas imágenes se prestan para rehacer los memes, cambiando el texto. En nuestro medio, ha circulado, con varias intenciones, un gif en el que se ve a un expresidente llorando. Existen algunas apps que se pueden instalar en el teléfono para facilitar la creación de memes.

 

Hice algunos memes sin mucho éxito. ¿Cómo medir el éxito, según mi opinión, de un meme? Esperaría que luego de haberlo enviado a algunos contactos empezara a circular entre los contactos de mis contactos y, en algún momento, regresara a mí por medio de alguien inesperado. No sucedió.

 

 

Una querida amiga nicaragüense me contó acerca de sus especulaciones con respecto al disgusto que tiene al pueblo, de esa vecina nación, en una protesta constante. Según ella, es mediante las redes sociales que se organizan los “tranques” para bloquear las carreteras. Y, en esa trama mediática, los memes están jugando un papel importante porque transmiten mensajes muy cortos pero provocadores, que han calado profundamente en las personas quienes los ven y los retransmiten. Su efecto, incluso, ha provocado el caos entre los seguidores del alicaído gobierno sandinista.

 

 

Sería interesante ser el creador de un meme o de un conjunto de memes que derroquen una dictadura. Balas creativas. Quizá está sucediendo.

 

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